La carne cultivada, un bien indispensable de consumo

Según un reciente estudio de la prestigiosa consultora americana A.T. Kearney, en 2040 la carne cultivada supondrá el 35% del consumo de carne a nivel mundial, coexistiendo con la industria cárnica tradicional al ser una alternativa viable al problema de la sostenibilidad de la producción alimentaria a escala mundial.

De acuerdo con las últimas previsiones demográficas de la ONU, para 2040 se espera que el planeta alcance una población de 9.000 millones de personas. En un ambiente de inquietud por el cambio climático y los recursos del planeta, la alimentación de las generaciones futuras se torna una preocupación para todos.

De acuerdo a los últimos datos proporcionados por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), casi la mitad de la cosecha mundial es hoy utilizada para alimentar a la cabaña ganadera, que actualmente supone 1.400 millones de bovinos, 1.000 millones de porcinos, 20.000 millones de aves de corral y 1.900 millones de ovinos y caprinos; mientras, la producción agrícola destinada exclusivamente al consumo humano representa el 37% del total. Unas cifras que indican la insostenibilidad actual de una industria alimentaria cuyo desafío se halla en adelantarse a las demandas del crecimiento demográfico sin comprometer la viabilidad de los recursos del planeta.  

La evolución de los hábitos de consumo: un desafío para la industria alimentaria

La industria cárnica convencional supone en la actualidad el 90% de la cuota de mercado: mueve más de un billón de dólares al año. Pero detrás de esas cifras se encuentra un sistema ecológicamente insostenible que busca en la innovación biotecnológica la manera de poder aunar ganadería y bienestar ecológico para las generaciones futuras.

Es en ese punto de la ecuación donde las cifras de la industria ganadera con respecto a su huella medioambiental resultan alarmantes para una sociedad muy concienciada ecológicamente sobre el cambio climático. Si nos atenemos a las cifras proporcionadas por la revista BioScience y la American Oil Chemists’ Society, producir una libra de carne vacuna implicaría la utilización de 9.500 litros de agua y 7kg de grano, un importante gasto de los recursos naturales de la Tierra. También la tierra cultivable y el aumento demográfico esperado para las próximas décadas entran en esta ecuación, ya que según las últimas estadísticas, se espera una reducción mundial del terreno disponible para cultivo, pasando de 0,38 hectáreas per cápita en 1970 a alrededor de 0,15 hectáreas per cápita de tierra cultivable previstas para  2050.

En conclusión, nos enfrentamos a una situación social en la cual no solo habrá más personas sobre la faz de la Tierra en los próximos 30 años, sino que ese aumento demográfico tendrá el reto añadido de tener que abastecer a la población con menos terreno disponible para cultivo.

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