CONSUMO RESPONSABLE

La producción de carne cultivada consume mucho menos recursos de tierra y agua, además de generar menos emisiones de gases de efecto invernadero que otro producto cárnico similar actual.

El modelo intensivo de producción de carne convencional se desarrolla en una escala insostenible para un planeta exhausto. A día de hoy, la cría de ganado genera el 25% del consumo total de tierra y agua del planeta y el 15% de la emisión de gases de efecto invernadero. Un desarrollo sostenido de este modelo amenaza la capacidad existente de recursos del planeta y a largo plazo consecuencias. Estamos pues ante un modelo insostenible a largo plazo.

La demanda actual de proteínas a nivel global es de 202 millones de toneladas al año. Aquí se incluye cualquier tipo de carne y pescado. La previsión es de aumentar esa demanda hasta los 1.000 millones de toneladas para 2050 según los últimos datos manejados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Esto hace imprescindible la búsqueda de una alternativa biosostenible que, aunando la más avanzada tecnología con el respeto al medio ambiente, satisfaga la demanda futura.

La producción de carne cultivada consume mucho menos recursos: un 99% menos de tierra, un 75% menos agua y un 90% menos de emisiones de gases de efecto invernadero que otro producto cárnico similar actual.

Sin duda, coexistirán ambas alternativas de producción porque así lo demandará el consumidor, pero parece claro que el modelo de producción se verá beneficiado en su conjunto.