El proceso de elaboración de la carne cultivada

Cómo se hace la carne cultivada

La carne cultivada es ya una realidad en el sector alimentario. A las ventajas medioambientales y relacionadas con el bienestar animal se le suman diversas propiedades relativas a su producción que convierten a Ethicameat en un producto natural ideal para toda la familia.

La carne cultivada es la última innovación gastronómica en un mundo que busca equilibrar su alimentación con los valores éticos y medioambientales de nuestra época. El consumo de carne produce graves desequilibrios ecológicos difíciles de paliar con la demanda actual: 76 gramos de proteína por persona al día, que multiplicado por 7.300 millones de personas da como resultado 202.000 millones de toneladas de carne al año.  

En una dieta saludable y equilibrada se recomienda que el 35% de las calorías ingeridas sean en forma de proteína. Pero el sistema actual muestra signos de una sobreexplotación en primer lugar a nivel medioambiental, ya que la ganadería intensiva genera el 14,5% de la emisión de gases de efecto invernadero, además de ser la primera causa de deforestación del planeta debido al cultivo de piensos y a la contaminación de acuíferos y suelo que esta práctica produce. Por otro lado, a nivel sanitario, los antibióticos suministrados al ganado pueden generar resistencia a los mismos en los consumidores de carne. Y, finalmente, elsacrificio y sufrimiento animal que provoca la ganadería intensiva supone, sin lugar a dudas, un dilema a nivel ético.

Por todos estos motivos, la irrupción de la carne cultivada en el mercado alimentario se ha convertido en la solución ideal para todos aquellos que buscan una alternativa sostenible de origen animal al consumo cárnico. En este sentido, el proceso productivo de la carne cultivada tiene como referente la ingeniería de tejidos, una rama de la medicina regenerativa para reparar tejidos corporales u órganos. Algunos ejemplos de esta disciplina los tenemos en los injertos de piel.

Aunque esta especialidad existe desde hace años, sólo hoy tenemos las herramientas suficientes para poder crear tejidos musculares en grandes cantidades y transformarlos en productos alimenticios.

Pero ¿Cómo funciona la técnica?

Escogemos un animal en perfectas condiciones físicas, ya que cuanto mejor sea su condición, mejor será el resultado final, y le extraemos una muestra de tejido mediante biopsia, sin producirle con ello daño alguno y evitando su sacrificio. Una vez extraída la muestra y debido a la inocuidad del proceso, el animal vuelve a su vida cotidiana.

Esa muestra de carne posee en su composición tejido muscular, venas, grasa, sangre… entre otros elementos. Gracias a las diversas técnicas biomédicas que existen a día de hoy, podemos aislar las células que queramos, por lo que en este caso optaremos por las proteínas que esas células pudieran aportarnos, aislando las células musculares para nuestra misión. Este proceso se hace en muy corto espacio de tiempo, por lo que esos tejidos extraídos siguen vivos.

Esa muestra se sitúa en un ambiente controlado de humedad y temperatura para que siga formando tejido a través de un proceso natural de proliferación celular, lo que significa que vamos a poner esas células en un medio acuoso que tiene proteínas, aminoácidos, sales minerales y aire, entre otros elementos, para que sigan creciendo y haciendo su función, que no es otra que hacer tejido muscular lleno de proteínas. De esta manera, si después se colocan en un tipo de fermentador o biorreactor que simule el cuerpo del animal, se obtiene una masa muscular libre de grasas si así lo deseamos, sin necesidad de haber sacrificado ningún animal. Una carne que respeta el bienestar animal, que reduce el consumo de recursos naturales y además no tiene ningún tipo de exposición a pandemias, ya que los animales que utilizamos para extraer las muestras se encuentran en perfecto estado de salud y a lo largo del proceso no tienen ningún tipo de exposición ni a virus ni a bacterias.

Gracias a este proceso, liderado en España por Biotech Foods, de las muestras tomadas de un cerdo en un año se puede obtener la misma cantidad de carne que de 400 cerdos, sin  sacrificio animal de ningún tipo y con el mínimo gasto de recursos medioambientales.

Sin duda el proceso productivo de la carne cultivada supone un gran paso en la lucha contra el cambio climático, así como una alternativa ‘cruelty free’ al consumo de carne animal. Cuando el respeto por los animales y el medioambiente, la innovación tecnológica y la ciencia se encuentran, el resultado es Ethicameat.

Recommended Posts