La cesta de la compra vegana: un mundo más ‘eco’

Buena parte del consumo de los españoles se ha visto influenciado por el surgimiento de una nueva ética global que antepone el bienestar de los animales y de la naturaleza por encima del precio o las tendencias. En este sentido, se ha producido un auténtico boom de lo natural, lo ecológico y lo vegano. Desde pasta de dientes, hasta carne sin sacrificio animal: el futuro de la cesta de la compra es ‘eco’.

Las nuevas demandas de los consumidores en materia de sostenibilidad medioambiental han originado un cambio de paradigma en la producción de bienes y servicios. La tendencia hacia los productos veganos es una realidad que, poco a poco, se va afianzando en España. En nuestro país, el 7,8% de la población se declara “veggie”, casi cuatro millones de personas. En este amplio término convergen veganos (personas que no consumen ningún producto de origen animal), vegetarianos (personas que consumen mayormente productos de origen vegetal y ocasionalmente algún producto de origen animal como huevos, leche o miel) y flexitarianos (personas que en su dieta dan preferencia a los productos de origen vegetal consumiendo ocasionalmente carne, marisco o pescado).

Analizamos a continuación algunas de las razones por las que se estima que este mercado alcanzará en 2020 más de 4.400 millones de euros, con el fin de abastecer a los casi 500 millones de ‘veggies’ que hay en el mundo, aproximadamente el 6,6% de la población mundial.

Tendencia veggie, más allá de una moda

Según datos de The Green Revolution, un informe elaborado por la consultora Lantern en 2019, los motivos por los que los denominados “veggies” apuestan por este tipo de productos se basan en tres razones muy definidas: por sensibilidad ética y animalista, por la sostenibilidad del planeta y por salud. Su peso es tal que en conjunto han motivado un notable incremento de este tipo de productos en los últimos años, convirtiendo el mercado “veggie” en una novedad al alza para empresas no solo alimentarias, sino también textiles, de cosmética y de todo tipo de sectores.

El perfil de este tipo de consumidor supone una pista de donde se focaliza esta demanda creciente de bienes y servicios, ya que el 51,2% de los consumidores vegetarianos y veganos vive en grandes urbes. Además, tienden a ser en su mayoría mujeres, más del 65%, de una nueva generación cuyo compromiso con el bienestar animal les empuja a escoger productos de origen vegetal en su vida cotidiana y, en muchas ocasiones, a adoptar el veganismo como filosofía de vida.

Con esta tendencia creciente hacia productos más comprometidos con el bienestar animal encontramos una cuota de mercado con un poder de atracción que empieza a llamar la atención de empresas de todo el mundo, desde grandes multinacionales hasta pequeñas empresas que han visto en este cambio de prioridades en el consumo de bienes y servicios la puerta hacia un nuevo modelo productivo basado en la sostenibilidad medioambiental. Son muchos los productos que buscan satisfacer estas nuevas exigencias del mercado, desde pasta de dientes vegana pasando por juguetes de madera producidos sin químicos. Existe un amplio espectro de necesidades que cubrir desde el flanco “veggie”, pero ¿cómo se reconoce a un producto que cumple con el compromiso vegano?

Sellos veganos, la autenticidad frente a las modas

Las certificaciones de productos veganos están de plena actualidad debido al boom por la sostenibilidad y su impacto en el mundo del marketing. Numerosas empresas se han apuntado a esta moda sostenible, pero ¿cómo diferenciar entre “greenwashing” y un producto vegano de verdad?  

Aunque a día de hoy en la UE no existe una homologación oficial en cuanto al uso del término ‘vegano’ o ‘vegetariano’ en el etiquetado de los productos que así se comercializan, el consumidor encuentra una herramienta útil en una serie de sellos o certificados de calidad. Estos distintivos están avalados por expertos que certifican si un producto realmente es vegano o responde solo a una estrategia de marketing para atraer al consumidor. Por lo general, esta información está incluida en los envases o etiquetas del producto, por lo que a simple vista resulta muy sencillo identificarla.

El más conocido en el seno de la UE es la V-LABEL, con más de 10.000 productos y servicios testeados y presencia en 27 países, pero existen otros alrededor del mundo como el sello Vegan en Reino Unido, el Sello Vegano en Latinoamerica o el Certified Vegan (Vegan.org), de Estados Unidos.

El compromiso de Ethicameat

La concienciación sobre el bienestar animal es cada vez mayor en nuestra sociedad. Y este es precisamente uno de los compromisos que mueve el proyecto innovador de Ethicameat: la producción de una carne cultivada sostenible, sin sacrificio animal, de alto contenido proteínico y sin antibióticos. Creemos que la opción de consumir carne debe suponer también hoy el respeto a la vida de los animales y el cuidado del medio ambiente.

Y es que ya sea desde el veganismo, el vegetarianismo, el flexitarianismo o la carne cultivada, el objetivo coincide: todos queremos un mundo más ‘eco’ y menos contaminante, y la primera herramienta que tenemos para conseguirlo es nuestra cesta de la compra.

Recommended Posts