Progreso tecnológico comprometido con el medio ambiente

Las novedades en materia de ciencia y tecnología que están llegando al mercado en la actualidad comparten un componente ético muy importante: la toma de conciencia sobre sostenibilidad ambiental por parte de sus creadores como base para la innovación. Se trata de un cambio imprescindible en nuestra manera de encarar el progreso tecnológico, dada la emergencia climática que vivimos.

Las nuevas generaciones de líderes que están llevando a cabo este cambio ya no se conforman con triunfar tanto profesional como personalmente, sino que persiguen la mejora de las condiciones actuales de vida del conjunto de la sociedad. En ese sentido y desde muy diversos ámbitos, estos innovadores han abrazado con su compromiso una nueva filosofía para las generaciones futuras que de algún modo pone en el centro la sostenibilidad. Gracias a esta tendencia que combina tecnología y compromiso ecológico el futuro deja de parecernos tan gris. Repasemos algunas de estas ‘revoluciones tecnológicas’ de la era actual:

Mundo ‘techie’ y conexión en red, la clave del éxito

Mark Zuckerberg soñaba con la idea de una ‘aldea global’ donde las fronteras no fueran una barrera a la comunicación. Desde pequeño le interesaron las ciencias y los estudios clásicos, pero no fue hasta su llegada a la Universidad de Harvard donde comenzó a desarrollar programas informáticos relacionados con la interacción social como “CourseMatch” o “Facemash”, con el objetivo de crear un directorio virtual de los estudiantes del campus universitario, la base sobre la que se asienta Facebook, un invento que cambiaría la manera de entender las relaciones interpersonales. En 2004 se produjo el lanzamiento de la red social, cuyo enorme éxito alentó a Zuckerberg a cogerse un año sabático en sus estudios para dedicarlo por entero a la red, que por aquel entonces ya contaba con un millón de usuarios. A día de hoy Facebook cuenta con más de 2.400 millones de usuarios en todo el mundo, convirtiéndose en la red social con mayor número de seguidores, y a su creador, Zuckerberg, en el CEO más joven del mundo en incorporarse en 2013 a la exclusiva lista Fortune 500. A su éxito como empresario habría que añadirle su carácter filantrópico, y es que desde 2010, Zuckerberg ha colaborado con diversas causas humanitarias como la educación, la lucha contra el ébola o múltiples iniciativas medioambientales.

Drew Houston era en 2006 un recién graduado en ciencias informáticas por el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) que tuvo la mala suerte de dejarse su memoria USB con todos sus archivos en casa y con ella, la posibilidad de poder avanzar en su trabajo en un largo viaje en bus. De este inconveniente surgió una idea innovadora que ha supuesto la revolución del mundo digital en nuestra era: Dropbox, uno de los mayores servicios de alojamiento de archivos multiplataforma en la nube. Junto a su socio Arash Ferdowsi, un estudiante de ingeniería informática del MIT que abandonó las clases para construir con él el proyecto, Houston lanzó Dropbox en 2008. La plataforma cuenta hoy con 500 millones de usuarios registrados y supone la eliminación de las barreras físicas de acceso a la información, contribuyendo así al descenso de la contaminación originada por los desplazamientos a los lugares de trabajo.

Tecnología para limpiar océanos y atmósfera

Cada año se vierten al océano más de 13 millones de residuos plásticos en el mundo. Para contrarrestar esta contaminación silenciosa surgió la iniciativa The Ocean Cleanup, una fundación liderada por Boyan Slat que desarrolla tecnología para extraer residuos plásticos y evitar que sigan hundiéndose en las aguas de los océanos. Mediante un sistema flotante estabilizado se atrapan y recogen los residuos sólidos del mar para su posterior reciclado. Gracias a esta iniciativa que puso en marcha con tan sólo 18 años, Slat ha obtenido numerosos reconocimientos, entre ellos el mayor galardón ambiental de la ONU o el Premio al Joven Empresario de la Industria Marítima recibido de manos del Rey Harald de Noruega.

Para el profesor de Físicas Aplicadas David Keith, experto en ciencia climática, energía solar y políticas públicas, el cambio climático le llevó a involucrarse en la búsqueda de soluciones a la polución ambiental. Gracias al lanzamiento de su compañía Carbon Engineering, cuya tecnología es capaz de capturar el dióxido de carbono directamente de la atmósfera, fue reconocido por la revista Time como uno de los Héroes del Medioambiente en 2009.

La tecnología alimentaria de la ‘cultured meat’

Y por supuesto, junto a estas iniciativas ya consolidadas no podemos olvidarnos de Ethicameat y el avance medioambiental que supondrá la llegada de la carne cultivada al mercado alimentario. Mercedes Vila y su sueño de crear una carne sostenible obtenida sin sacrificio animal nos permitirán próximamente combatir el cambio climático desde nuestra cesta de la compra, con un producto que consume muchos menos recursos que la ganadería tradicional. Una vez desarrollada la tecnología y en fase ya de escalado, las inversiones para la producción de carne cultivada en el laboratorio se han duplicado cada año desde 2017, por lo que la revolución de la ‘cultured meat’ será una realidad antes de lo esperado.Una vez más, el progreso tecnológico comprometido con la sostenibilidad se abre paso.

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