La gran despensa del Foodtech ‘made in Spain’

Impulsar un sistema alimentario más sostenible y eficiente. Esta es la gran meta de la comunidad emprendedora que crece a pasos agigantados en torno al Foodtech. En España es uno de los sectores innovadores con más potencial ¿Quieres saber las claves?

El informe del ICEX ‘Foodtech in Spain: Fuelling a More Sustainable and Efficient Food System’ sobre el ecosistema emprendedor agroalimentario español posiciona a nuestro país como #foodtechnation. Ya existen más de 400 startups en el ecosistema Foodtech español que trabajan por un futuro alimentario sostenible en el que converjan cultura culinaria, tradición, tecnología e innovación.

Startups, universidades, centros de investigación, incubadoras, aceleradoras, hubs, corporaciones e inversores componen el amplio reparto de actores que, vinculados a la industria alimentaria y gastronómica española, buscan alternativas innovadoras para responder a uno de los grandes retos globales: dar de comer a millones de bocas de un modo saludable y minimizando el impacto ambiental.

Dentro de ese amplio universo Foodtech ‘made in Spain’ encontramos soluciones de todo tipo: desde aquellas enfocadas a la eficiencia operativa e industrial hasta las centradas en la tan necesaria sostenibilidad del sistema a todos los niveles.

En nuestro caso, BioTech Foods, primera empresa española que trabaja en el desarrollo de carne cultivada para cubrir la demanda de proteínas sin sacrificio animal y menor impacto medioambiental, ha obtenido recientemente un paso decisivo: el respaldo público de España y Europa. A través de su programa Horizon 2020, la Unión Europea adjudicó la primera inversión pública en carne cultivada (más de 2,7 millones de euros) al proyecto ‘Meat4All’, un consorcio internacional liderado por BioTech Foods. De otro lado, el proyecto CULTUREDMEAT ha recibido la valoración más alta en la última convocatoria ‘Misiones’ del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), el programa destinado a apoyar iniciativas estratégicas sectoriales de innovación empresarial.  

Y en este exigente camino de la innovación alimentaria dentro de nuestras fronteras tenemos la suerte de convivir con otras grandes iniciativas. Una de ellas es Ekonoke, centrada en “la agricultura vertical que utiliza un 90% menos de agua y cero pesticidas”. O BRobot5, que fabrica “robots capaces de trabajar mano a mano con personaspara reducir, entre otras cosas, el desperdicio de la materia prima.

En el marco de la crisis del coronavirus, desde Cheerfy proponen “una plataforma de software dirigida al sector food service para responder a la nueva situación. Uno de sus objetivos es permitir a los restaurantes controlar directamente su canal de pedidos online para ahorrar en comisiones de terceros.  

Por su parte, Oscillum es una empresa biotecnológica que desarrolla sensores para la industria agroalimentaria. Su gran apuesta: una etiqueta inteligente que se coloca en contacto con los alimentos y es capaz alertar sobre el estado de descomposición o frescura del producto mediante un simple cambio de color. El objetivo: reducir el desperdicio de alimentos, las emisiones de CO2 y las pérdidas de recursos materiales y económicos.

Volviendo a la inteligencia artificial, Proppos tiene un “software para un sistema de autopago que permite reconocer los productos sin necesidad de escanearlos, multiplicando por 10 la rapidez de los pagos en establecimientos, lo que permite optimizar producciones y reducir gastos operativos.

La «plataforma de trazabilidad end-to-end« de Trazable ayuda a las empresas de la industria alimentaria a tener “un mayor control de su cadena de suministro: del campo hasta el consumidor final”. Su sistema genera transparencia, se optimizan los procesos y aumenta la confianza del cliente final. Además, se reducen los riesgos asociados a retiradas de alimentos y se ahorra en costes.

Estos son solo algunos ejemplos de lo que se cuece en la despensa del Foodtech español, de la que estamos muy satisfechos de formar parte y aprender cada día.