Próximas citas para explicar las propiedades de la carne cultivada: Anuga y Ftalks

Tras su paso por el ‘South Summit’ de Madrid, a BioTech Foods le esperan otros dos importantes eventos en octubre. Uno de ellos será la feria de alimentación Anuga, en Colonia (Alemania), donde se va a celebrar por vez primera la New Food Conference y a la que Mercedes Vila va a acudir como speaker. Valencia acogerá posteriormente una nueva edición de los FTalks impulsados por el hub KM Zero.

Los eventos internacionales dan cada vez mayor protagonismo a la sostenibilidad alimentaria y la innovación tecnológica aplicada a los alimentos, como vía para frenar la problemática medioambiental global. En esta línea, BioTech Foods, el mayor proyecto empresarial biotecnológico español en investigación y desarrollo de proteína animal para producir carne cultivada, va a tener una participación activa en tres importantes citas para el ecosistema agrotech que se celebran en el mes de octubre: el South Summit (Madrid), la Feria Anuga (Colonia) y el Ftalks’21 (Valencia).

Tras la participación de Iñigo Charola en la mesa redonda ‘El boom de las Foodtech: Startups que transforman la industria alimentaria’, en el contexto del South Summit 2021 de Madrid, BioTech Foods viaja a Alemania para participar en Anuga (Colonia). Se trata de una feria profesional de referencia mundial para el sector de la alimentación y las bebidas que esta edición se celebra del 9 al 13 de octubre. El evento, que retoma el formato presencial en el recinto de la Koelnmesse, reúne a más de 4.000 expositores de 94 países, con especial protagonismo de Alemania, Bélgica, España, Estados Unidos, Francia, Grecia, Italia, Países Bajos, Polonia y Turquía.

Dentro de los congresos que se llevan a cabo en el marco de Anuga, escaparate internacional por excelencia en el ámbito alimentario, se celebra por primera vez la New Food Conference, impulsada por Proveg Internacional y con el foco puesto en las proteínas basadas en células y los productos lácteos alternativos. Mercedes Vila, directora tecnológica y co-fundadora de BioTech Foods, interviene el 10 de octubre en el panel dedicado a agricultura celular: ‘Carne cultivada/La revolución agraria’.

Ftalks’21, de la mano de KM Zero HUB

Por otro lado, KM ZERO celebrará su tercera edición de Ftalks Food Summit en formato híbrido -presencial y virtual- los días 14 y 15 de octubre en Valencia bajo el lema ‘A closer look at what we eat’ y centrada en dos ejes: la sostenibilidad y la salud. Un evento que, tras el éxito de asistencia de sus anteriores ediciones, se ha consolidado como una de las citas de referencia en innovación alimentaria a nivel internacional, y en el que este año volverán a participar más de 40 líderes mundiales de las soluciones que están transformando el sector.

La participación de BioTech Foods, de la mano de Iñigo Charola, será en la conferencia ‘Un futuro de proteínas complementarias en España’, prevista para el jueves 14 de octubre. Cabe recordar que el CEO de BioTech Foods es uno de los embajadores del hub de innovación alimentaria KM Zero, cuyo objetivo es promover la transformación hacia un sistema alimentario más saludable, sostenible, resiliente y justo. Se trata de un proyecto formado por expertos de todo el mundo que, a través de la innovación, trabajan en las soluciones más disruptivas a los desafíos del sector alimentario.

Food 4 Future, proteínas alternativas en el centro de la innovación alimentaria

¡Los eventos presenciales están de vuelta! Food 4 Future – Expo FoodTech 2021, el encuentro para transformar la industria de la alimentación y bebidas a través de la innovación tecnológica, que se ha celebrado del 15 al 17 de junio en Bilbao, ha colocado en el centro del debate el desarrollo y producción de las proteínas alternativas.

Además de reunir a más de 5.000 personas de forma física, tras una pandemia que nos ha limitado al mundo virtual durante muchos meses, la feria internacional Food 4 Future – Expo FoodTech 2021 ha retomado con energía la búsqueda de respuestas a los grandes retos del sector alimentario: cómo optimizar procesos a través de la tecnología, cómo desarrollar modelos de negocio más sostenibles y eficientes, y cuáles son las tendencias en la producción de nuevos alimentos e ingredientes.

La industria alimentaria representa el 11% del PIB mundial, con un crecimiento esperado de la demanda del 70% de aquí al 2025 y la tecnología se impone como un elemento clave y aliado indispensable para afrontar todos los desafíos mencionados.

Los expertos y empresas que están liderando la producción de proteínas alternativas han tenido la oportunidad de reactivar el contacto personal en esta importante cita en la que también ha participado nuestro CEO Iñigo Charola. Y es que BioTech Foods ha sido una de las 20 empresas seleccionadas por la organización, entre más de 2.000 startups foodtech, para presentar sus progresos ante la comunidad internacional.

El desarrollo y producción de las proteínas alternativas, entre las que se encuentra la carne cultivada en la que trabaja BioTech Foods desde 2017, se plantea con el objetivo de minimizar el gasto energético que la industria cárnica genera, a través del alto consumo de recursos como el agua, tierra o pienso que se emplean en la producción de proteína animal.

Iñigo Charola ha expuesto las claves y las oportunidades que supone para el sector alimentario mundial el desarrollo de la tecnología para producir carne cultivada a partir de una muestra de tejido animal. El cultivo celular en un entorno controlado que implementa BioTech Foods permite, además de evitar el sacrificio animal y elevar los estándares de seguridad alimentaria, alcanzar una enorme proporción de proteína animal de alto valor biológico frente a los métodos tradicionales. Así, con las células extraídas de un solo cerdo en un año se pueden producir los mismos kilos de carne que los obtenidos mediante el sacrificio de 400 animales.

El consumidor, uno de los retos de las proteínas alternativas

Y junto a los significativos avances en términos de bienestar animal y de la salud se sitúan los beneficios para el medio ambiente. En este sentido, se estima que la carne cultivada y resto de proteínas alternativas supondrán entre un 11 y un 22% del total de proteínas en 2035. Eso nos permitirá, tal como recuerda el CEO de BioTech Foods, “ahorrar el agua que consumiría una ciudad como Londres en 40 años”.

Ante esta puerta que abre la innovación alimentaria para todos aquellos proyectos volcados en la obtención de nuevos nutrientes de un modo más sostenible, también aparecen retos, como el de saber si los consumidores actuales están preparados para el consumo de este tipo de proteínas alternativas.

Así, uno de los aspectos que el debate ha puesto de manifiesto es el necesario ejercicio de la población para superar las barreras culturales y mentales. Esto no debería resultar un obstáculo si tenemos en cuenta, tal como ha recordado Carlos Bald, investigador principal de AZTI —centro tecnológico de ciencia y tecnología marina y alimentaria—, que “muchos países consumen insectos a diario, las microalgas se consumen desde hace miles de años en diferentes culturas, y la fermentación con levadura, hongos y bacterias ha sido utilizada por el ser humano desde el principio de los tiempos para producir pan, cerveza, vino, queso y yogur”.

Dado que según datos de la ONU en 2050 el planeta estará formado por 9.500 millones de habitantes, la demanda de proteína, un macronutriente básico en nuestra dieta, seguirá aumentando de forma exponencial. En este escenario, el rol de las alternativas basadas en plantas y cultivos celulares en sustitución de productos animales se convierte en indispensable.

Una de las principales conclusiones de esta primera edición de Food 4 Future ha sido que un mayor consumo de este tipo de alimentos supondría una mejora en la salud, además de ayudar a hacer frente a los retos medioambientales y de bienestar animal actuales. En definitiva, desde Food 4 Future subrayan que para hacer frente a los desafíos sostenibles, el sector alimentario debe volcarse en ofrecer una propuesta de valor ampliada a los consumidores que garantice la trazabilidad, la seguridad alimentaria, la elección de etiquetas saludables y limpias y la gestión medioambiental.

¡Quiero ser agricultor celular!

El sector de la carne cultivada avanza a paso firme. Así lo demuestra el último informe realizado por The Good Food Institute centrado en el año 2020, un periodo en el que, a pesar de la coyuntura de crisis global, las inversiones, investigaciones y proyectos empresariales en torno a las proteínas alternativas han crecido notablemente.  

El informe ‘Estado de la industria de la carne cultivada 2020’ elaborado por The Good Food Institute que acaba de ver la luz recientemente ofrece un completo repaso de la evolución de las proteínas alternativas de origen animal mediante agricultura celular. El estudio detalla el panorama comercial, las inversiones, los avances normativos y los progresos científicos en el campo de la producción de carne cultivada, cuya extensión es rápida y constante en todas las regiones del mundo.

Muestra de ello son algunos de los datos más significativos recogidos en el documento:

  • Más de 70 empresas centradas en el desarrollo de proyectos, servicios o productos finales de carne cultivada estaban registradas oficialmente a finales de 2020, frente a las 55 contabilizadas en 2019.
  • Las empresas involucradas en el sector de la carne cultivada alcanzaron una inversión conjunta de 366 millones de dólares en el ejercicio 2020, casi seis veces superior a la cantidad invertida en 2019.
  • Alrededor de 15 tipos de carne cultivada están siendo elaborados por startups, incluyendo carne de vacuno, pollo, cerdo, camarones, pato, pescado blanco, salmón, atún, foie gras, cordero, canguro, caballo y esturión.

El año 2020 fue un año clave para el sector de la carne cultivada. La industria avanzó considerablemente en la ampliación de la tecnología, a través de asociaciones comerciales y creando un precedente normativo clave. Y parece que 2020 no es más que una antesala de los desarrollos en curso para 2021 y los próximos años.

En ello coinciden muchos de los expertos consultados por The Good Food Institute. Natalie Rubio, investigadora de New Harvest, cree que “la agricultura celular evolucionará hacia su propio campo de estudio y figurará como titulación en las universidades más importantes, con un plan de estudios propio”. En esta línea se atreve a predecir que pronto escucharemos en boca de las nuevas generaciones: ¡Quiero ser agricultor celular!

Inversión pública en carne cultivada

Otro de los aspectos en los que pone el foco el informe es en el apoyo del sector público. Para acortar el plazo de comercialización a gran escala de la carne cultivada, los gobiernos de todo el mundo deberían “dar prioridad a la investigación sobre la carne cultivada y crear un marco de apoyo para el desarrollo de esta industria fundamental”. El estudio señala que “la financiación pública de la carne cultivada mejoraría drásticamente la productividad de nuestro sistema alimentario y el crecimiento de nuestra economía”, siendo también “una palanca importante para diversificar nuestro suministro de alimentos, garantizando tanto la variedad como la seguridad”.

Una industria tan disruptiva como la de las proteínas alternativas requiere una fase inicial de I+D de alto riesgo y necesita cada vez más de producción, dos áreas en las que los gobiernos han desempeñado históricamente un papel importante. Así, los gobiernos han sido clave en el desarrollo de industrias de alta tecnología, como los semiconductores y la energía solar, y hay una gran oportunidad para hacer lo mismo en el sector de la carne cultivada.

En general y hasta el momento, la carne cultivada había carecido de financiación pública, pero 2020 dejó tras de sí las primeras noticias positivas y evidencias de que el sector público está dispuesto a invertir en el sector de la carne cultivada.

Organismos públicos en distintas partes del mundo están empezando a reconocer la importancia de apoyar la investigación y la comercialización de la carne cultivada. Así, el gobierno estadounidense, a través de una subvención de la Fundación Nacional de la Ciencia, concedió un total de 3,55 millones de dólares para la investigación de la carne cultivada de libre acceso. Esta subvención se concederá durante cinco años a un equipo de investigadores de la Universidad de California. La subvención no sólo es la mayor inversión del gobierno de EE.UU. en la investigación de la carne cultivada hasta la fecha sino que es la primera subvención para carne cultivada que el gobierno de EE.UU. concede a una universidad y no a una empresa.

En Japón, Integriculture obtuvo 2,2 millones de dólares del Ministerio de Economía, Comercio e Industria para ayudar a financiar una instalación a pequeña escala del sistema CulNet de la empresa.

Y, por supuesto, el informe destaca el caso de BioTech Foods, que liderando el consorcio Meat4All para el desarrollo de carne cultivada capaz de cubrirla demanda de proteínas sin sacrificio animal y menor impacto medioambiental, ha recibido una subvención de 3,2 millones de dólares a través del programa Horizonte 2020 de la Unión Europea.   En conclusión, un balance 2020 que permite pensar en la carne cultivada como una realidad y una alternativa sostenible cada vez más próxima y que pronto estará en nuestros menús.

La gran despensa del Foodtech ‘made in Spain’

Impulsar un sistema alimentario más sostenible y eficiente. Esta es la gran meta de la comunidad emprendedora que crece a pasos agigantados en torno al Foodtech. En España es uno de los sectores innovadores con más potencial ¿Quieres saber las claves?

El informe del ICEX ‘Foodtech in Spain: Fuelling a More Sustainable and Efficient Food System’ sobre el ecosistema emprendedor agroalimentario español posiciona a nuestro país como #foodtechnation. Ya existen más de 400 startups en el ecosistema Foodtech español que trabajan por un futuro alimentario sostenible en el que converjan cultura culinaria, tradición, tecnología e innovación.

Startups, universidades, centros de investigación, incubadoras, aceleradoras, hubs, corporaciones e inversores componen el amplio reparto de actores que, vinculados a la industria alimentaria y gastronómica española, buscan alternativas innovadoras para responder a uno de los grandes retos globales: dar de comer a millones de bocas de un modo saludable y minimizando el impacto ambiental.

Dentro de ese amplio universo Foodtech ‘made in Spain’ encontramos soluciones de todo tipo: desde aquellas enfocadas a la eficiencia operativa e industrial hasta las centradas en la tan necesaria sostenibilidad del sistema a todos los niveles.

En nuestro caso, BioTech Foods, primera empresa española que trabaja en el desarrollo de carne cultivada para cubrir la demanda de proteínas sin sacrificio animal y menor impacto medioambiental, ha obtenido recientemente un paso decisivo: el respaldo público de España y Europa. A través de su programa Horizon 2020, la Unión Europea adjudicó la primera inversión pública en carne cultivada (más de 2,7 millones de euros) al proyecto ‘Meat4All’, un consorcio internacional liderado por BioTech Foods. De otro lado, el proyecto CULTUREDMEAT ha recibido la valoración más alta en la última convocatoria ‘Misiones’ del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), el programa destinado a apoyar iniciativas estratégicas sectoriales de innovación empresarial.  

Y en este exigente camino de la innovación alimentaria dentro de nuestras fronteras tenemos la suerte de convivir con otras grandes iniciativas. Una de ellas es Ekonoke, centrada en “la agricultura vertical que utiliza un 90% menos de agua y cero pesticidas”. O BRobot5, que fabrica “robots capaces de trabajar mano a mano con personaspara reducir, entre otras cosas, el desperdicio de la materia prima.

En el marco de la crisis del coronavirus, desde Cheerfy proponen “una plataforma de software dirigida al sector food service para responder a la nueva situación. Uno de sus objetivos es permitir a los restaurantes controlar directamente su canal de pedidos online para ahorrar en comisiones de terceros.  

Por su parte, Oscillum es una empresa biotecnológica que desarrolla sensores para la industria agroalimentaria. Su gran apuesta: una etiqueta inteligente que se coloca en contacto con los alimentos y es capaz alertar sobre el estado de descomposición o frescura del producto mediante un simple cambio de color. El objetivo: reducir el desperdicio de alimentos, las emisiones de CO2 y las pérdidas de recursos materiales y económicos.

Volviendo a la inteligencia artificial, Proppos tiene un “software para un sistema de autopago que permite reconocer los productos sin necesidad de escanearlos, multiplicando por 10 la rapidez de los pagos en establecimientos, lo que permite optimizar producciones y reducir gastos operativos.

La «plataforma de trazabilidad end-to-end« de Trazable ayuda a las empresas de la industria alimentaria a tener “un mayor control de su cadena de suministro: del campo hasta el consumidor final”. Su sistema genera transparencia, se optimizan los procesos y aumenta la confianza del cliente final. Además, se reducen los riesgos asociados a retiradas de alimentos y se ahorra en costes.

Estos son solo algunos ejemplos de lo que se cuece en la despensa del Foodtech español, de la que estamos muy satisfechos de formar parte y aprender cada día.

¿Cuánto nos influye el nombre de un alimento para su consumo?

Imaginaos por un momento retroceder en el tiempo dos o tres generaciones e invitar a nuestros abuelos o tatarabuelos a comer una hamburguesa. ¿Cuál sería su reacción? Puede que ni siquiera supiesen el tipo de alimento del que estamos hablando y, en caso de saberlo, es probable que no se mostrasen muy receptivos ya que lo asociarían a comida rápida muy alejada de sus tradiciones. Quizás si sustituyéramos el término hamburguesa por filete ruso o de carne picada su reacción fuese muy diferente, ¿no creéis?

  

Es solo un ejemplo de hasta qué punto nos puede condicionar el nombre que le damos a los alimentos para decidirnos a consumirlos o no… En España la hamburguesa ha tenido un recorrido muy particular debido fundamentalmente a la cultura culinaria de nuestro país. De ser considerada al inicio un producto asociado solo a establecimientos de comida rápida, a colarse en las cartas de multitud de restaurantes dispuestos a competir por la mejor hamburguesa del lugar, elaborada con carne de muy alta calidad y convertida incluso en un plato de autor más en el que chefs de todos los estilos despliegan su creatividad.

Vamos a por otro caso diferente pero muy relacionado con la importancia de los nombres que se utilizan para introducir nuevos alimentos en nuestro menú. ¿Cuántas personas habrán probado por ‘equivocación’ un ‘steak tartar’ sin saber al 100% que se enfrentaban a una elaboración de carne o pescado crudo? ¿Lo hubieran hecho si el plato se les hubiera presentado únicamente como ‘bistec crudo’?  

Constantemente hacemos asociaciones lingüísticas por razones socioculturales que influyen en la percepción que tenemos de las cosas y, sobre todo, que nos crean determinados prejuicios ante productos desconocidos y novedosos que por el simple hecho de serlo consideramos nocivos para nuestra salud. Somos reacios a los cambios y esto supone en ocasiones una importante barrera tanto en el campo de la alimentación como en otros. Sin embargo, la sostenibilidad de nuestro sistema alimentario se enfrenta hoy día a grandes desafíos que exigen una serie de respuestas inmediatas.

La producción necesaria para alimentar a la creciente población mundial genera una sobreexplotación de recursos naturales que pasa una factura cada vez mayor a nuestro medio ambiente. Apoyarnos en los beneficios de la tecnología aplicada al sector alimentario es, por tanto, más necesario que nunca para responder a compromisos internacionales como el Green Deal o Pacto Verde Europeo. A medida que aumenta la demanda de proteínas, urge la necesidad de buscar nutrientes y alternativas que nos  permitan diversificar las opciones de alimentación para la población global. El cultivo de células de origen animal y la extracción de proteína vegetal para la producción de alimentos son unas de esas soluciones innovadoras que, gracias a la biotecnología, nos permiten tanto minimizar los riesgos ante enfermedades de origen animal como rebajar la contaminación que genera nuestro sistema alimentario actual. La carne cultivada en la que trabajamos en Ethicameat ofrece un sistema respetuoso con los animales y contribuye a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y el gasto de agua y suelo, todos ellos recursos esenciales para nuestra supervivencia. El objetivo de esta, y otras fuentes alternativas de proteína, es poner productos a disposición del consumidor que nos permitan tener un sistema de producción alimentaria más equilibrado, y consecuentemente más sostenible.

En EE.UU. se ha acordado llamar a la carne producida a partir de células de marisco ‘cell-cultured’ (cultivada con células). Así lo ha anunciado recientemente la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) tras un largo intercambio con los grandes actores del sector. Ya a finales de 2020, la FDA envió una solicitud a las empresas que producen carne o marisco de origen celular para que propusieran una posible designación. Un estudio determinó que tanto los términos «cultivado con células» como «basado en células» informarían convenientemente a los consumidores y no serían engañosos, además de presentar el producto de forma neutral.

El Parlamento Europeo rechazó en octubre del pasado año una enmienda que pedía limitar denominaciones como ‘hamburguesa’, ‘salchicha’, ‘filete’ y ‘escalope’ exclusivamente a los productos cárnicos tradicionales. La intención era prohibir su uso para referirnos, por ejemplo, a alimentos de base vegetal que responden a estas formas, como las hamburguesas veganas de sobra conocidas ya en el mercado. Que productos de origen vegetal lleguen al mercado en formatos populares e internacionalmente extendidos como el de las salchichas o las hamburguesas no tiene otra intención, a nuestro modo de ver, que aprovechar precisamente el conocimiento que como consumidores tenemos de ese tipo de alimentos. Ampliar la tipología de un formato de producto asentado en nuestras culturas, como puede ser la hamburguesa o la salchicha, no debería preocuparnos tanto como el impacto ambiental que genera su producción.

En definitiva, es necesario un sistema de reglamentación claro y de base científica que apoye las nuevas técnicas de producción de alimentos, permita una mayor elección al consumidor y mejore la seguridad alimentaria. La sostenibilidad alimentaria debe apoyarse en la innovación, por lo que conviene evitar cualquier veto injustificado o barrera lingüística a nuevos productos que miran a la sostenibilidad y al progreso de nuestra alimentación.

Carne cultivada, de la innovación al plato

Los ‘Diálogos de Cocina’, del Basque Culinary Center, adaptan su menú a la nueva normalidad y celebran su octava edición en formato virtual. Nuestro CEO Iñigo Charola tendrá la oportunidad de exponer el reto en el que trabaja BioTech Foods: responder desde la innovación al alto consumo de proteína animal y el impacto medioambiental que esta genera. Un diálogo constructivo desde todos los ángulos del sector gastronómico y más allá, con el fin de aportar valor a la sociedad. Todo ello con un ingrediente extra: en abierto para todo aquel que quiera asistir, ¿te lo vas a perder?

Dicen desde la organización del congreso internacional ‘Diálogos de Cocina’ – Basque Culinary Center de San Sebastián, Euro-toques y el restaurante Mugaritz- que “el conocimiento cobra sentido si se comparte” y en Ethicameat estamos muy de acuerdo con ellos.

La octava edición de este foro bienal ya está en marcha y hasta el próximo 26 de marzo se van a suceder multitud de charlas, debates y talleres de todo tipo con una dosis extra de creatividad que pretende congelar por unos instantes la palabra virus y “repartir chutes de inspiración, de energía y hasta alegría en un momento tan complejo”, según Andoni Luis Aduriz. Y es que para el célebre chef español “la gastronomía es una fuente privilegiada de encuentro” y, como tal, un espacio de sinergias desde el que abordar también grandes problemas estructurales de nuestro tiempo.   

Dentro del nutrido programa de ‘Diálogos de Cocina’ 2021, en el que no faltarán figuras desatacadas de la restauración nacional e internacional (Alice Waters, Dabiz Muñoz, Daniela Soto, Dan Barber, José Andrés, María Solivellas…) así como de otras disciplinas creativas (el violinista Ara Malikian, el artista flamenco Niño de Elche o la diseñadora holandesa Marije Vogelzang), se llevará a cabo el viernes 26 la mesa ‘¿Cómo dar de comer a millones de bocas?’. Un boca a boca con Malena Martínez, Rosa Porcel, Rafa Rincón, Cristina Reni, Julián Otero y nuestro CEO, Íñigo Charola.

Y es que no solo producir alimentos es importante. Asegurar el acceso a ellos, en contextos sostenibles tanto en lo económico, como en lo medioambiental y lo social, es un desafío que implica el trabajo conjunto de expertos de todo tipo. Se trata, según los organizadores, de un reto de múltiples lecturas y, por tanto, de distintas soluciones, donde el diálogo es indispensable.  

A este intercambio de conocimientos se sumará la experiencia de BioTech Foods y su objetivo de llevar a la mesa la carne cultivada Ethicameat. Dado el alto consumo de proteína animal y el impacto medioambiental que ésta genera, ¿qué soluciones se pueden aportar desde la innovación? Esta fue sin duda una de las preguntas que en 2017 movieron a Mercedes Vila e Iñigo Charola a fundar BioTech Foods y emprender un proyecto alimentario sostenible para evitar el sacrificio animal y contribuir a combatir el cambio climático. Hoy, como una de las empresas pioneras a nivel mundial en el desarrollo de carne cultivada, BioTech Foods lidera sendos proyectos que cuentan con financiación pública europea y española: Meat4All y Culturedmeat.

Con una esencia de ingenio inigualable, desde ‘Diálogos de cocina’ nos invitan, en definitiva, a “ponernos en fila para recibir chutes intravenosos de energía, fuerza, irreverencia, voluntad, innovación y creatividad; cucharadas de amor, humor y alegría”. Anímate a vivir esta experiencia porque esta vez es gratuita y solo tienes que hacer tu reserva aquí para asistir vía Zoom. Estamos convencidos de que este gran foro gastronómico nos dejará un buen sabor de boca.  

‘Culturedmeat’: nuestra “misión” por la sostenibilidad alimentaria

Sumamos un logro importante al apasionante desafío en el que estamos inmersos: lograr que la carne cultivada sea pronto una realidad en nuestra dieta. El proyecto CULTUREDMEAT, liderado en la parte tecnológica por nuestra empresa matriz BioTech Foods, ha recibido la valoración más alta en la última convocatoria ‘Misiones’ del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI). ¡Os contamos todos los detalles de nuestra misión!     

El objetivo del proyecto CULTUREDMEAT es investigar carne producida a partir de agricultura celular que, junto al desarrollo de grasas saludables e ingredientes funcionales, permita la obtención de productos cárnicos para la prevención de cáncer de colon y aumento de la concentración de colesterol y lípidos en la sangre.

Dicho proyecto se ha presentado a la convocatoria ‘Misiones’ del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), programa destinado a apoyar iniciativas estratégicas sectoriales de innovación empresarial en el marco del Programa Estatal de Liderazgo Empresarial en I+D+I del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2017-2020. De un total de 128 propuestas presentadas, únicamente se han aprobado 24, siendo CULTUREDMEAT la mejor valorada de toda España en todos los ámbitos de la convocatoria.

En el contexto de un mundo amenazado por el cambio climático, donde el aumento de la población supone un reto a la hora de aunar alimentación y sostenibilidad, la carne cultivada es sin duda una de las mayores innovaciones de nuestro siglo, al integrar seguridad alimentaria, bienestar animal y sostenibilidad.

¿Quién forma ‘Culturedmeat’?

CULTUREDMEAT ha nacido gracias a la cooperación de empresas nacionales de biotecnología especializadas en nutrición y tecnologías de producción. BioTech Foods lidera la parte tecnológica de este proyecto de carne cultivada del que forman parte otras 7 entidades: Argal, Martínez Somalo, DMC Research, BDI Biotech, Neoalgae, BTSA y Agrowingdata. El consorcio cuenta además con la colaboración de 10 organismos de investigación: CTIC CITA; Universidad de Oviedo; Universidad Autónoma de Madrid – FUAM; TECNALIA; Parc Científic de Barcelona; Universidad de Sevilla – FIUS; VICOMTECH; Universidad de Granada; BIODONOSTIA y CIC BIOMAGUNE.

Beneficios de la carne cultivada y retos

El consumo de carne roja se encuentra asociado a enfermedades de alta prevalencia en los países occidentales como el cáncer de colon y las dislipemias. En España, concretamente, el cáncer de colon es el más frecuente en la población si se tienen en cuenta ambos sexos. La investigación en ingredientes funcionales que puedan ayudar a prevenir estas enfermedades de alto impacto social relacionadas con la dieta es por tanto muy relevante.

El mayor reto del sector de la carne cultivada en estos momentos es el escalado industrial que permita producir volúmenes suficientes para la comercialización. La producción de carne cultivada ha despertado un gran interés en la industria y son numerosos los fondos de inversión que están apostando por esta carne del futuro que reduce el impacto ambiental y protege el bienestar de los animales. Ahora también, los proyectos de investigación y desarrollo de carne cultivada centran la atención de las instituciones públicas.

Hace escasos meses, la Unión Europea, a través de su programa Horizon 2020, adjudicó la primera inversión pública en carne cultivada (más de 2,7 millones de euros) al proyecto ‘Meat4All’, un consorcio internacional liderado por BioTech Foods. La finalidad de este trabajo conjunto es abastecer la creciente demanda mundial de proteína animal, al tiempo que abordar los principales inconvenientes de la ganadería industrial actual: cuestiones de salud, sostenibilidad ambiental y bienestar animal.

La ´carne cultivada’ es ya un referente dentro del sector de las proteínas alternativas a nivel global y España se encuentra entre los pocos países con proyectos empresariales avanzados que profundizan en el escalado de producción para iniciar la comercialización. Biotech Foods, que trabaja desde 2017 en el desarrollo de su carne cultivada ‘Ethicameat’, fue la primera empresa española en entrar en este mercado.

El cultivo celular ya está en los fogones

Cada vez son más los profesionales de la cocina que, desde distintas partes del mundo, se atreven a experimentar con productos de cultivo celular ya presentes en el mercado como la ‘carne’ a partir de vegetales o el pescado que no implica sacrificio. Una puerta a nuevas texturas y sabores que ya atrae el interés incluso de referentes de la gastronomía española distinguidos con estrella Michelin. ¡Te invitamos a conocer lo que ‘se cuece’ en los fogones más innovadores!

Los alimentos de proteínas alternativas ganan terreno en las propuestas de célebres profesionales de la gastronomía que se atreven hasta con menús 100% ‘planted-based’ (dieta basada en alimentos de origen vegetal) para sorprender a sus comensales. La innovación y la alta cocina siempre se han llevado bien, por lo que esta no debería ser una excepción…

Las tendencias de alimentación son muy consideradas en el ámbito de la gastronomía internacional, ya que, de alguna manera, la evolución de la cocina no solo debe caminar en paralelo a la demanda y necesidades de los consumidores, sino por delante en muchas ocasiones. Platos sin gluten, propuestas veganas o para crudi-vegetarianos, postres sin azúcar… En este sentido, la preocupación por moderar el consumo de productos de origen animal es creciente y cada vez más consumidores se cuestionan si es necesario comer tanta carne y pescado para llevar una dieta equilibrada.  

‘Planted-based’

Matthew Kenney es uno de los pioneros de la cocina basada en plantas y un auténtico abanderado de la ‘raw food’ o tendencia alimentaria que apuesta por el menor cocinado posible de los alimentos. Kenney participa a menudo en documentales que plantean nuevas preguntas sobre el suministro mundial de alimentos, su impacto en el medio ambiente y el necesario cambio de la industria animal. Su menú conceptual Folia basado en plantas ha sido una de las novedosas apuestas del hotel Four Seasons Dubai, en Emiratos Árabes, de la mano del inversor local Khaled bin Alwaleed, a su vez muy involucrado en las proteínas alternativas y las start up de agricultura celular de Silicon Valley.

Otro exponente de la corriente ‘planted based’ es el veterano chef Ron De Santis. Graduado en la Culinary Institute of America, De Santis ha cocinado para el cuerpo diplomático de la Casa Blanca y ha sido director de Excelencia Culinaria en la Universidad de Yale. Actualmente es el director culinario de una compañía de Missouri (Estados Unidos) especializada en carne ‘plant based’ de res, cerdo, pollo, cangrejo y salchicha italiana. Su trabajo consiste en transformar platos convencionales en platos de ‘carne’ vegetal, que el chef califica como de “gran calidad” debido a su sabor natural, atractiva textura y perfil saludable.

Sin necesidad de viajar tan lejos, el chef español con estrella Michelin Jordi Esteve reconoce una “especial atracción por los retos”, por ello, con motivo de la celebración de la semana del Medio Ambiente 2020 elaboró un menú ‘plant-based’ formado por cuatro platos y un postre en su restaurante barcelonés Nectari. Fingers, taco mexicano, canelones gratinados, paella y éclair relleno para cerrar el círculo fueron los protagonistas de su carta con guiño medioambiental. Lo hizo a partir del producto de una empresa catalana que imita el sabor y la textura del pollo pero cuyo componente principal es la soja. Esteve admite que la exploración de la proteína de soja ha sido “todo un proceso de descubrimiento de un gran potencial en boca y texturas firmes que permiten hacer mil recetas”.

Cultivo celular de pescado

En lo referente a los productos cuya base son células de pescado, que pretenden contribuir a frenar la sobreexplotación de los océanos, es preciso mencionar al chef norteamericano Gerard Viverito. Convertido en asesor gastronómico de una empresa asentada en San Diego (EEUU) que trabaja en este tipo de cultivo celular marino, el cocinero ya ha realizado diversos show-cooking en los que ha preparado desde aperitivos hasta sopas y platos principales como tacos de pescado, pudding de mariscos, poke o ceviche. Viverito asegura estar «entusiasmado” por cocinar con un producto de base celular como la cola de atún que “representa la sostenibilidad y el apoyo a la biodiversidad de una manera totalmente nueva”. Otra de las ventajas que señala es que no hay que preocuparse de las espinas, las escamas de pescado o tener que tirar partes del mismo que no se utilizan.

Lo cierto es que, ¿quién pensaba hace décadas que las algas marinas podrían llegar a la mesa? Pues el ‘chef del mar’ Ángel León apostó fuerte por ello y su restaurante Aponiente, en Cádiz, es ya todo un icono de la alta cocina gracias, entre otras cosas, a su célebre arroz de plancton puro con alioli.

Carne cultivada animal, casi a punto

Uno de los objetivos de la carne cultivada de Ethicameat es contribuir a ampliar las opciones de un menú altamente comprometido con el medio ambiente y el bienestar animal. En este sentido, cabe recordar que de las células extraídas durante un año de un solo cerdo -sin necesidad de recurrir a la matanza- , se podrá producir la misma cantidad de carne que la obtenida de 400 animales en el modelo tradicional que sí implica su sacrificio. La materia prima ya está en camino. Una vez que la carne cultivada esté lista para el consumo serán las maestras y los maestros de la cocina del futuro los encargados de sorprendernos con las recetas más exquisitas.

Emprendedoras TIC o cómo transformar el mundo en un lugar mejor

Mercedes Vila, co-fundadora y CTA de BioTech Foods, empresa matriz de Ethicameat, ha sido una de las emprendedoras españolas entrevistadas por Innovadoras TIC, programa de la Fundación Cibervoluntarios cuyo objetivo es promover y visibilizar la capacidad de emprendimiento e innovación de la mujer en el ecosistema de las nuevas tecnologías. Sus reflexiones forman parte de una publicación que pretende servir de inspiración y referente.

Dice Yolanda Rueda, fundadora y presidenta de Cibervoluntarios, en el prólogo del libro ‘Innovadoras TIC. Mujeres referentes del siglo XXI’ que: “Si hay algo que no deja de sorprender es que todas, de una forma u otra, tienen en su idea de emprendimiento un interés común por transformar el mundo en un lugar mejor”. Se refiere a las 13 innovadoras de referencia que este 2020 protagonizan la publicación: Ana Belén Rodríguez (¿Me llevas?); Ana Isabel González e Isabel Martín (Hand to Hand Apparel); Andrea Barber (Rated Power); Camino Montañés (Vivirtual); Elena Santos (Chica Geek); Gisela Vaquero (Women in Games España); Helena Torras (inversora tecnológica); Idoia Ochoa (innovadora en biotecnología y biomedicina); María López (Bitbrain); Mercedes Iborra (VisualNAcert); Sandra Ortonobes (La Hiperactina) y Teresa Arroyo (innovadora en neurociencia). A ellas se une Mercedes Vila, cofundadora de BioTech Foods.

Perseverancia, resiliencia, creatividad, flexibilidad, saber escuchar y adelantarse a los problemas son algunas de las cualidades de este grupo de innovadoras españolas que destacan desde la Fundación Cibervoluntarios. “Aunque sus empresas, proyectos, ideas y trayectorias vitales son muy diferentes hay muchos puntos de conexión: todas han decidido en un momento de sus vidas llevar a cabo una idea que tenían en la cabeza y luchar con todos los medios a su alcance para conseguir que sea realidad. Y no han parado hasta conseguirlo”, prosigue Rueda.

Nuevas tecnologías para el cambio social

Las nuevas tecnologías han tenido un protagonismo especial en las trayectorias profesionales de todas ellas. De alguna u otra manera, cada una de las historias relatadas en este libro pone de relieve el uso de las TIC como herramienta de cambio y transformación social. Bien a la hora de poner en marcha una iniciativa, para interactuar con los usuarios, como ayuda para medir, para tejer redes colaborativas, testear una idea/producto sin mucha inversión… Este grupo de ‘innovadoras referentes del siglo XXI’ coincide en que las nuevas tecnologías han contribuido a consolidar muchos proyectos que, de otra manera, hubiera sido muy complicado sacar adelante.

El libro ‘Innovadoras TIC’ es ese tipo de lectura que, construida alrededor de testimonios cercanos, permite hacerse a la idea de cómo nace una idea brillante y el intenso camino que conlleva su desarrollo y puesta en marcha.

“Emprender es un camino fascinante”

Y es que a la exigente carrera científica, Mercedes Vila ha añadido otra dedicación casi o igual de laboriosa: la del emprendimiento. “Un paso muy importante y decisivo fue pasar de la academia a la industria para poder materializar de manera más directa los desarrollos innovadores”, señala, al tiempo que reconoce que “emprender es un camino fascinante, pero al igual que la investigación, en determinados momentos es una carrera de obstáculos que exige mucha constancia y sacrificio del que, por supuesto, se aprende mucho”.

La idea de contribuir a la lucha contra el cambio climático fue una de las motivaciones que llevaron a Mercedes Vila a crear BioTech Foods en 2017, ya que además de la ciencia, le interesan y preocupan el medio ambiente y la sostenibilidad. “La emergencia climática en la que nos encontramos precisa de alternativas a la sobre-explotación de los recursos naturales, y para ello tenemos que buscar respuestas en la ciencia”, recuerda siempre que puede.

Al igual que el resto de mujeres que comparten páginas con ella, a través de la agricultura celular y su proyecto de producción de carne cultivada también pretende transformar el mundo en un lugar mejor. Así, uno de los objetivos de BioTech Foods es precisamente dar respuesta a un problema global: la insostenibilidad de la ganadería intensiva actual ante una población mundial creciente cuya demanda de consumo de proteínas de origen animal se ha disparado en los últimos años. De esa necesidad surge Biotech Foods.

La carne cultivada y sus beneficios para la sociedad

Ethicameat, la carne cultivada de BioTech Foods, “es una alternativa sostenible al alto coste de vidas animales y recursos naturales necesarios para cubrir la demanda imparable de proteínas de alto valor biológico”, explica Mercedes Vila. Se trata de una carne que respeta el bienestar animal, que reduce el impacto ambiental y libre de pandemias, ya que “los animales de los que extraemos las muestras se encuentran en perfecto estado de salud y a lo largo del proceso no están expuestos ni a virus ni a bacterias”, recalca.

En este sentido, la co-fundadora de BioTech Foods tiene claro el enorme valor que la investigación científica tiene en la sociedad: “La ciencia contribuye una vez más a elevar los niveles de seguridad alimentaria y proteger nuestra salud como consumidores”, de ahí su dedicación más inmediata, centrada en lograr el escalado que facilite pronto la llegada de Ethicameat a la cesta de la compra.

Progreso tecnológico comprometido con el medio ambiente

Las novedades en materia de ciencia y tecnología que están llegando al mercado en la actualidad comparten un componente ético muy importante: la toma de conciencia sobre sostenibilidad ambiental por parte de sus creadores como base para la innovación. Se trata de un cambio imprescindible en nuestra manera de encarar el progreso tecnológico, dada la emergencia climática que vivimos.

Las nuevas generaciones de líderes que están llevando a cabo este cambio ya no se conforman con triunfar tanto profesional como personalmente, sino que persiguen la mejora de las condiciones actuales de vida del conjunto de la sociedad. En ese sentido y desde muy diversos ámbitos, estos innovadores han abrazado con su compromiso una nueva filosofía para las generaciones futuras que de algún modo pone en el centro la sostenibilidad. Gracias a esta tendencia que combina tecnología y compromiso ecológico el futuro deja de parecernos tan gris. Repasemos algunas de estas ‘revoluciones tecnológicas’ de la era actual:

Mundo ‘techie’ y conexión en red, la clave del éxito

Mark Zuckerberg soñaba con la idea de una ‘aldea global’ donde las fronteras no fueran una barrera a la comunicación. Desde pequeño le interesaron las ciencias y los estudios clásicos, pero no fue hasta su llegada a la Universidad de Harvard donde comenzó a desarrollar programas informáticos relacionados con la interacción social como “CourseMatch” o “Facemash”, con el objetivo de crear un directorio virtual de los estudiantes del campus universitario, la base sobre la que se asienta Facebook, un invento que cambiaría la manera de entender las relaciones interpersonales. En 2004 se produjo el lanzamiento de la red social, cuyo enorme éxito alentó a Zuckerberg a cogerse un año sabático en sus estudios para dedicarlo por entero a la red, que por aquel entonces ya contaba con un millón de usuarios. A día de hoy Facebook cuenta con más de 2.400 millones de usuarios en todo el mundo, convirtiéndose en la red social con mayor número de seguidores, y a su creador, Zuckerberg, en el CEO más joven del mundo en incorporarse en 2013 a la exclusiva lista Fortune 500. A su éxito como empresario habría que añadirle su carácter filantrópico, y es que desde 2010, Zuckerberg ha colaborado con diversas causas humanitarias como la educación, la lucha contra el ébola o múltiples iniciativas medioambientales.

Drew Houston era en 2006 un recién graduado en ciencias informáticas por el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) que tuvo la mala suerte de dejarse su memoria USB con todos sus archivos en casa y con ella, la posibilidad de poder avanzar en su trabajo en un largo viaje en bus. De este inconveniente surgió una idea innovadora que ha supuesto la revolución del mundo digital en nuestra era: Dropbox, uno de los mayores servicios de alojamiento de archivos multiplataforma en la nube. Junto a su socio Arash Ferdowsi, un estudiante de ingeniería informática del MIT que abandonó las clases para construir con él el proyecto, Houston lanzó Dropbox en 2008. La plataforma cuenta hoy con 500 millones de usuarios registrados y supone la eliminación de las barreras físicas de acceso a la información, contribuyendo así al descenso de la contaminación originada por los desplazamientos a los lugares de trabajo.

Tecnología para limpiar océanos y atmósfera

Cada año se vierten al océano más de 13 millones de residuos plásticos en el mundo. Para contrarrestar esta contaminación silenciosa surgió la iniciativa The Ocean Cleanup, una fundación liderada por Boyan Slat que desarrolla tecnología para extraer residuos plásticos y evitar que sigan hundiéndose en las aguas de los océanos. Mediante un sistema flotante estabilizado se atrapan y recogen los residuos sólidos del mar para su posterior reciclado. Gracias a esta iniciativa que puso en marcha con tan sólo 18 años, Slat ha obtenido numerosos reconocimientos, entre ellos el mayor galardón ambiental de la ONU o el Premio al Joven Empresario de la Industria Marítima recibido de manos del Rey Harald de Noruega.

Para el profesor de Físicas Aplicadas David Keith, experto en ciencia climática, energía solar y políticas públicas, el cambio climático le llevó a involucrarse en la búsqueda de soluciones a la polución ambiental. Gracias al lanzamiento de su compañía Carbon Engineering, cuya tecnología es capaz de capturar el dióxido de carbono directamente de la atmósfera, fue reconocido por la revista Time como uno de los Héroes del Medioambiente en 2009.

La tecnología alimentaria de la ‘cultured meat’

Y por supuesto, junto a estas iniciativas ya consolidadas no podemos olvidarnos de Ethicameat y el avance medioambiental que supondrá la llegada de la carne cultivada al mercado alimentario. Mercedes Vila y su sueño de crear una carne sostenible obtenida sin sacrificio animal nos permitirán próximamente combatir el cambio climático desde nuestra cesta de la compra, con un producto que consume muchos menos recursos que la ganadería tradicional. Una vez desarrollada la tecnología y en fase ya de escalado, las inversiones para la producción de carne cultivada en el laboratorio se han duplicado cada año desde 2017, por lo que la revolución de la ‘cultured meat’ será una realidad antes de lo esperado.Una vez más, el progreso tecnológico comprometido con la sostenibilidad se abre paso.