El futuro de la alimentación y las proteínas alternativas

La obtención de proteínas bajo técnicas alternativas a las que conocemos es un asunto de interés global, ya que de ello depende el poder garantizar la alimentación mundial de las próximas décadas bajo criterios de sostenibilidad y protección del medio ambiente. El ecosistema de proyectos innovadores en todo el mundo es cada vez mayor: desde productos vegetales o a base de algas marinas hasta carne cultivada de origen animal sin sacrificio, como la de Ethicameat.

La población mundial rozará los 10.000 millones de habitantes a mediados de este siglo y los sistemas de abastecimiento alimentario deberán alinearse al máximo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Erradicar el hambre y la inseguridad alimentaria, así como lograr una gestión sostenible de la agricultura y de los recursos naturales, es un pilar central en la Agenda 2030 marcada por Naciones Unidas.

Ante este desafío es comprensible que el ecosistema de las empresas y proyectos innovadores relacionados con las proteínas alternativas en todo el mundo sea cada vez mayor. En The Protein Directory tienen localizadas cerca de 350 startups que ya trabajan en la llamada ‘alimentación del futuro’ y entre las que se encuentra BioTech Foods, la empresa matriz de Ethicameat. El objetivo de esta especie de directorio de la innovación alimentaria es crear una gran comunidad y conectar a todas las nuevas empresas y negocios de proteínas alternativas activos en cualquier lugar del mundo para favorecer el intercambio de conocimiento y las inversiones en este tipo de investigaciones.

Además de desempeñar un papel clave en el desarrollo de este ‘ecosistema de proteínas alternativas’, desde The Protein Directory se pretende evaluar el potencial de estas nuevas empresas y favorecer el establecimiento de acuerdos, inversiones y corporaciones que posibiliten la viabilidad de sus proyectos.

Y es que la industria agroalimentaria invierte cada vez más en el desarrollo de ese tipo de productos porque es consciente de que el futuro pasa por la reconversión hacia un sistema de abastecimiento alimentario más eficiente. Según el último informe de AgFunder Agri-FoodTech Investing Report 2019, las startups de foodtech o agrotech recaudaron el año pasado 19.800 millones de dólares, con la formalización de más de 1.800 acuerdos.

¿Y cuáles son las opciones de este ‘ecosistema emprendedor de las proteínas alternativas? Pues actualmente son varias y muy diversas:  Concentrado de proteínas de alta calidad a partir de algas marinas cultivadas en el océano; carne hecha con ingredientes 100% vegetales, como soja o guisante, proteína de insectos… o carne cultivada de origen 100% animal que no requiere sacrificio, son algunas de las principales opciones.

Y en España sí existen proyectos pioneros de este tipo. Ethicameat es uno de ellos, el primero que trabaja en el escalado de carne cultivada de porcino natural, de alto contenido proteínico, y sin antibióticos.

La ‘naturaleza’ de la carne cultivada

Como explica la CTO y cofundadora de Ethicameat, Mercedes Vila, a pesar de los nombres que se le puedan dar, como carne de laboratorio o carne sintética, el proceso de la carne cultivada es “igual de natural que el que se realiza con las bacterias para fabricar yogures o con las levaduras para crear las cervezas”.

La carne cultivada sí es carne real, ya que si miramos el producto a través de un microscopio, se observan las mismas células que en el animal del que se ha extraído el tejido original. Y ocurre lo mismo si nos fijamos en el ADN. Es por ello que los productos finales, por el momento preparados de carne tipo salchichas, hamburguesas o albóndigas, tendrán una textura y sabor iguales a los que conocemos actualmente.

El ‘ahorro’ medioambiental de los futuros productos

Por otro lado, los consumidores estamos cada vez más informados y preocupados por la salud, la sostenibilidad, la ecología y la proximidad de los alimentos que consumimos. Las proteínas alternativas tienen mucho que aportar también en este terreno, ya que a una carne sabrosa y con aporte proteico saludable, hay que añadir otra ventaja: el ahorro en agua, terreno y emisiones que supone frente a los métodos industriales tradicionales.

En el caso de Ethicameat: un 99% menos de tierra, un 75% menos agua y un 90% menos de emisiones que otro producto cárnico similar actual. Nos encontramos ante una emergencia alimentaria y ambiental en la que nuevas propuestas como la carne cultivada son una opción de futuro.

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