Activismo por la sostenibilidad alimentaria entre las ‘celebritries’

Cada vez son más los famosos que se suman al activismo por la sostenibilidad alimentaria. Sobre todo a la reducción del consumo de carne y la protección del medio ambiente y de los animales. Desde el piloto de Fórmula 1 Lewis Hamilton hasta el actor Robert Downey Jr., que incluso ha invertido en una empresa de proteína alternativa. La tenista Serena Williams, las actrices Natalie Portman, Alicia Silverstone y Clara Lago…  

La joven activista Greta Thunberg no está sola. A su afirmación de que “comer carne no es sostenible» son cada vez más los personajes de relevancia pública internacional que, desde distintos ámbitos como el deporte, el espectáculo y la cultura, se suman de forma comprometida.

Atlast Food, una empresa de proteínas alternativas, ha recaudado 40 millones de dólares de inversores como el actor norteamericano Robert Downey Jr (conocido por Ally McBeal, Iron Man o The Avengers, entre otras producciones). La compañía pretende construir la mayor granja del mundo de micelio aéreo, un tipo de raíz de hongo que es el ingrediente clave de su bacon. La empresa trata de perfeccionar alternativas cárnicas vegetales que igualen la textura y el sabor de filetes y lonchas de beicon tradicionales y tiene planes de expandirse a nuevos mercados, como Europa y Asia.

El piloto británico de Fórmula 1 Lewis Hamilton ha hecho recientemente un llamamiento a sus seguidores en el que les insta a abandonar la carne. El campeón de automovilismo, que habitualmente utiliza su plataforma para promover causas en favor de los derechos de los animales, compartió en una historia de su Instagram un artículo de la BBC que relata las experiencias traumáticas vividas por una extrabajadora de un matadero de Reino Unido. «En el Reino Unido se matan 100 millones de animales al mes», recordó el deportista. «Por favor, dejad de comer carne, tenemos que acabar con esta horrible atrocidad», añadió. No es la primera vez que Hamilton trata de concienciar sobre la situación de los animales en los mataderos. Ya en 2019, el piloto publicó imágenes de una vaca siendo golpeada repetidamente en la cabeza con un hacha.

La actriz española Clara Lago decidió hacerse vegana en 2017 por “conciencia ecológica”, tras comprobar la enorme huella ambiental que provoca nuestro consumo de carne. Con este objetivo creó además la Fundación Ochotumbao, junto al también actor y presentador Dani Rovira, que tiene por objetivo apoyar proyectos dirigidos a mejorar la vida de las personas más desfavorecidas, la conservación del medio ambiente y la defensa de los animales. Desde entonces, la protagonista de ‘Ocho apellidos vascos’, ‘Primos’ y ‘Ocho apellidos catalanes’ se ha mostrado firmemente activa en la  protección de los animales y de la naturaleza en su conjunto, participando en múltiples campañas públicas en esta línea. Para tomar conciencia del impacto que tiene nuestra dieta en el planeta, la actriz aconseja ver los documentales ‘Cowspiracy’, ‘What the Health’ o ‘Seaspiracy’. Eso sí, su principal recomendación es que eliminemos o, al menos, reduzcamos la ingesta de pescado, carne y lácteos.

Por su parte, la tenista norteamericana Serena Williams ha reconocido en varias ocasiones que fue la maternidad, el nacimiento de su hija Olympia, lo que le llevó a acercarse a la dieta vegana y a adoptarla para siempre. Williams dice que, además del consumo de carne y otros alimentos de origen animal, también eliminó el azúcar de su régimen alimenticio.

La ‘celeb’ Alicia Silverstone abandonó el consumo de productos cárnicos a los 21 años “por ética y amor a los animales”. Autora del libro de recetas veganas The Kind Diet, Silverstone opina que “la agricultura animal es responsable de más de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero y es la principal causa de deforestación, pérdida de biodiversidad y contaminación del agua”. Su conciencia ambientalista y el cómo nuestras decisiones personales pueden afectar el planeta son valores en los que, asegura, trata de educar a su hijo, dándole ejemplos prácticos de cómo cuidar el medio ambiente.

De sobra conocido es el activismo en varios ámbitos de Natalie Portman. La actriz y psicóloga de origen israelí suele hacer alusión en sus discursos de concienciación ambiental a que “la explotación industrial de animales provoca la mayor parte de la contaminación del aire y el agua del planeta”.

Las proteínas alternativas como la carne cultivada en la que trabaja BioTech Foods pretenden dar respuesta a estas grandes motivaciones que llevan cada vez a más personas a limitar o eliminar el consumo de carne tradicional de sus dietas. Un producto rico en proteínas, 100% natural, con un 0% de contenido en grasa, que evita el sacrificio animal y que puede contribuir a frenar un problema mundial: la insostenibilidad del sistema alimentario actual.

La gran despensa del Foodtech ‘made in Spain’

Impulsar un sistema alimentario más sostenible y eficiente. Esta es la gran meta de la comunidad emprendedora que crece a pasos agigantados en torno al Foodtech. En España es uno de los sectores innovadores con más potencial ¿Quieres saber las claves?

El informe del ICEX ‘Foodtech in Spain: Fuelling a More Sustainable and Efficient Food System’ sobre el ecosistema emprendedor agroalimentario español posiciona a nuestro país como #foodtechnation. Ya existen más de 400 startups en el ecosistema Foodtech español que trabajan por un futuro alimentario sostenible en el que converjan cultura culinaria, tradición, tecnología e innovación.

Startups, universidades, centros de investigación, incubadoras, aceleradoras, hubs, corporaciones e inversores componen el amplio reparto de actores que, vinculados a la industria alimentaria y gastronómica española, buscan alternativas innovadoras para responder a uno de los grandes retos globales: dar de comer a millones de bocas de un modo saludable y minimizando el impacto ambiental.

Dentro de ese amplio universo Foodtech ‘made in Spain’ encontramos soluciones de todo tipo: desde aquellas enfocadas a la eficiencia operativa e industrial hasta las centradas en la tan necesaria sostenibilidad del sistema a todos los niveles.

En nuestro caso, BioTech Foods, primera empresa española que trabaja en el desarrollo de carne cultivada para cubrir la demanda de proteínas sin sacrificio animal y menor impacto medioambiental, ha obtenido recientemente un paso decisivo: el respaldo público de España y Europa. A través de su programa Horizon 2020, la Unión Europea adjudicó la primera inversión pública en carne cultivada (más de 2,7 millones de euros) al proyecto ‘Meat4All’, un consorcio internacional liderado por BioTech Foods. De otro lado, el proyecto CULTUREDMEAT ha recibido la valoración más alta en la última convocatoria ‘Misiones’ del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), el programa destinado a apoyar iniciativas estratégicas sectoriales de innovación empresarial.  

Y en este exigente camino de la innovación alimentaria dentro de nuestras fronteras tenemos la suerte de convivir con otras grandes iniciativas. Una de ellas es Ekonoke, centrada en “la agricultura vertical que utiliza un 90% menos de agua y cero pesticidas”. O BRobot5, que fabrica “robots capaces de trabajar mano a mano con personaspara reducir, entre otras cosas, el desperdicio de la materia prima.

En el marco de la crisis del coronavirus, desde Cheerfy proponen “una plataforma de software dirigida al sector food service para responder a la nueva situación. Uno de sus objetivos es permitir a los restaurantes controlar directamente su canal de pedidos online para ahorrar en comisiones de terceros.  

Por su parte, Oscillum es una empresa biotecnológica que desarrolla sensores para la industria agroalimentaria. Su gran apuesta: una etiqueta inteligente que se coloca en contacto con los alimentos y es capaz alertar sobre el estado de descomposición o frescura del producto mediante un simple cambio de color. El objetivo: reducir el desperdicio de alimentos, las emisiones de CO2 y las pérdidas de recursos materiales y económicos.

Volviendo a la inteligencia artificial, Proppos tiene un “software para un sistema de autopago que permite reconocer los productos sin necesidad de escanearlos, multiplicando por 10 la rapidez de los pagos en establecimientos, lo que permite optimizar producciones y reducir gastos operativos.

La «plataforma de trazabilidad end-to-end« de Trazable ayuda a las empresas de la industria alimentaria a tener “un mayor control de su cadena de suministro: del campo hasta el consumidor final”. Su sistema genera transparencia, se optimizan los procesos y aumenta la confianza del cliente final. Además, se reducen los riesgos asociados a retiradas de alimentos y se ahorra en costes.

Estos son solo algunos ejemplos de lo que se cuece en la despensa del Foodtech español, de la que estamos muy satisfechos de formar parte y aprender cada día.